"Después de recibir el asesoramiento profesional de la fiscalía y en consulta con la dirección de ejecución de penas, hoy he pedido a la fiscalía general de apelar la decisión", indicó el jefe del ministerio de justicia de noruega, anders Анундсен.

En la oficina no está de acuerdo con el hecho de que en el caso de Breivik se ha violado el artículo 3 de la convención europea sobre la protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales — sobre la prohibición de la tortura y de tratos degradantes.

"En la apelación, el estado manifieste su desacuerdo con la evaluación de los testimonios de los juzgados, y con ellos se han aplicado las normas de derecho", — señaló en la declaración, el jefe del ministerio de justicia. Por ley, el recurso de apelación a la autoridad judicial la instancia superior debe ser presentada en el plazo de un mes desde la fecha oficial de la proclamación de la sentencia.

Breivik acusó al gobierno de violar estos dos párrafos de la convención europea sobre la protección de los derechos humanos — sobre la prohibición de las "penas o tratos inhumanos o degradantes o castigos" y sobre el derecho a la "vida personal y familiar" y "la correspondencia".

La semana pasada, el juez llegó a la conclusión de que las condiciones de detención en las cárceles de la Ela (cerca de oslo) y skien (en la ciudad de skien), en el que se quejaba de breivik, fueron "inhumanas y degradantes", sin embargo, se negó a reconocer que el estado había violado el derecho a un terrorista de la vida privada.

Como se mencionó en la вердикте, publicado en la página web de la corte, "la prohibición de trato inhumano y degradante, es un valor fundamental en una sociedad democrática, en particular si el trato con los terroristas y asesinos".

Recordemos que en el mes de marzo, cuando se le apareció en la corte, breivik ha levantado la mano en el saludo nazi, como sólo él sacaron las esposas. Esta fue su primera aparición en público desde 2012, cuando fue condenado.

Anders behring breivik, el 21 de julio de 2011, hizo un doble atentado, que se convirtió en el más sangriento en la historia de noruega. Primero detonó un coche bomba en el centro de oslo, matando a ocho personas, y luego fue en un campamento juvenil del partido gobernante AUF, donde ha fusilado todavía 69 personas, sin resistencia сдавшись de la policía después de su llegada. La joven víctima tenía 14 años de edad. Breivik explicó sus acciones están de acuerdo con la directiva de la AUF en el ámbito de la inmigración, creando una amenaza para las comunidades indígenas de los noruegos.

La corte reconoció Breivik culpable en un doble atentado y ha condenado a la pena máxima es de 21 año de prisión, con la posibilidad de una prórroga de cinco años, un número ilimitado de veces.