Los científicos creen que la composición de la leche, así como los cambios en ella durante el periodo de lactancia, están relacionados con el sistema inmunitario del recién nacido y en desarrollo intestinal микробиомом — la población de microorganismos en el interior del tracto gastrointestinal.

El azúcar en la leche no están diseñados para la alimentación de un recién nacido. Dado que el cuerpo sólo de que los niños que han nacido es estril de las bacterias, los hidratos de carbono están diseñados para su cultivo en ellos intestinales de los microorganismos.

Además, la leche es rica en anticuerpos y moléculas, que retrasan el crecimiento de los patógenos, sino que también activan células blancas en la sangre del recién nacido. Un mes más tarde, cuando el niño comienza a formarse adquirida la inmunidad, la composición de la leche cambia, y el nivel de anticuerpos cae en más de un 90 por ciento. También se reduce la variedad de azúcares, sin embargo, aumenta la cantidad de grasas y otros nutrientes que apoyan el crecimiento del niño.

A pesar de las muchas funciones útiles de la leche, los niños pueden crecer de manera saludable y sin la lactancia materna. Sin embargo, la leche materna es capaz de reducir la mortalidad infantil y reduce considerablemente el riesgo intestinales y de las vías respiratorias infecciones.

Según los científicos, aunque la leche materna, que es el producto de millones de años de evolución, posee la mejor para el recién nacido y de la composición, se desconoce cuál debe ser el período de alimentación. Hasta que esto se debe resolver de la madre.